La superficie es lo primero que se mira y casi nunca lo que decide. Entre 33 y 62 m² caben configuraciones muy distintas: un profesional que recibe a un cliente cada hora necesita algo diferente de un equipo de cuatro personas que trabaja en silencio toda la jornada.
Para una consulta médica, la secuencia importa más que el total. Recepción, sala de espera y box deben poder separarse sin perder metros en pasillos. Una planta regular, sin ángulos complicados, permite esa división con muros livianos y deja la circulación al mínimo.
"El metraje se compra una vez. La distribución se usa todos los días."
En una oficina el orden de prioridades cambia: iluminación natural, silencio entre pisos y un acceso que no obligue a explicar cómo llegar. La planta libre pesa más de lo que parece, porque permite pasar de tres a cinco puestos sin cambiar de dirección.
Hay un factor que cuenta en los dos casos y suele quedar al final de la lista: el movimiento del edificio. Una base comercial activa en el primer nivel significa que tus pacientes o tus clientes llegan a un lugar con vida, no a un hall vacío. En Edificio Q ese primer nivel son siete locales comerciales.




